La dimensión del territorio y el peso de la agricultura
De acuerdo con el Censo Agrícola de 2019 publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2021, la Superficie Agrícola Utilizada (SAU) en Portugal Continental se situaba en 3,9 millones de hectáreas. El Alentejo destacaba claramente en este mapa nacional, concentrando más de la mitad de toda esa área agrícola con vocación productiva. Esta base territorial vasta ha sido históricamente el motor del sector primario nacional, integrando tanto el regadío intensivo como las extensas zonas de secano y dehesa.
En contraste directo con esta vastedad agrícola, el sector energético nacional registró una aceleración sin precedentes en la última década. Según los datos de la Dirección General de Energía y Geología (DGEG) divulgados en 2025, la potencia solar fotovoltaica instalada en Portugal Continental, que era de poco más de 1 gigavatio en 2020, disparó a 5,6 gigavatios en 2023, marcando un crecimiento interanual del 44,7%. Este ritmo continuó acelerando hasta superar la barrera de los 6,5 gigavatios en el primer trimestre de 2026.
Esta ruta de transición energética encontró en el territorio alentejano las condiciones de insolación y los grandes planos de terreno considerados ideales para la instalación de parques fotovoltaicos de escala industrial. La presión sobre el suelo rural se intensificó a través de megaproyectos con decenas de megavatios, transformando plazos de licenciamiento y colocando frente a frente la producción de energía limpia y la preservación de las prácticas agrícolas tradicionales en la región.
El mapa de aceleración y la distribución municipal
Para organizar esta expansión, el Consejo de Ministros y la Estructura de Misión Licenciamiento Renovables 2030 aprobaron en 2026 el Programa Sectorial de las Zonas de Aceleración de la Implantación de Energías Renovables (PSZAER). Este instrumento delimitó un total exacto de 19.396,65 hectáreas con aptitud específica para energía solar fotovoltaica, distribuidas por 26 municipios diferentes en todo el territorio del Alentejo, conforme se detalla en las publicaciones oficiales del sector en 2026.
Dentro de la subregión del Alentejo Central, 12 municipios concentran la parte dominante de estos suelos mapeados para aceleración solar. Los datos del Ministerio de Ambiente y Energía de 2026 sitúan al municipio de Alandroal en la liderazgo absoluta con 3.712,28 hectáreas indicadas, lo que representa el 6,84% de la área total de aquel municipio. A continuación surge Reguengos de Monsaraz, con 2.603,63 hectáreas identificadas, equivaliendo al 5,61% del respectivo territorio autárquico.
En el Bajo Alentejo, la concentración asume contornos igualmente marcados en otros puntos geográficos. De acuerdo con los registros de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional (CCDR) publicados en 2026, el municipio de Almodôvar reúne por sí solo 1.634,75 hectáreas aptas para fotovoltaica, un valor que representa más de la mitad de las 2.742,45 hectáreas identificadas para el conjunto de toda esa subregión en el modelo territorial de las ZAER.
La escala de los megaproyectos y los impactos en el terreno
La concreción física de estas infraestructuras sobresale en municipios litorales y del interior a través de inversiones de dimensión masiva. La Central Solar Fotovoltaica Fernando Pessoa, promovida por Iberdrola y Prosolia Energy en Santiago do Cacém, obtuvo licencia ambiental de la Agencia Portuguesa del Ambiente (APA) en 2023 para una potencia de 1.200 megavatios, ocupando 1.262 hectáreas de terreno predominantemente forestal y agroforestal.
En otros puntos, como el complejo localizado entre Alcácer do Sal y Grândola evaluado por la APA a través del sistema SILiAmb en 2025, el proyecto de Sado prevé 600 megavatios de potencia distribuidos por un área total de intervención de 1.272 hectáreas, de las cuales 356 hectáreas son ocupadas directamente por la proyección física de los módulos fotovoltaicos en el suelo.
En Moura, municipio pionero donde la Central Solar de Amareleja inaugurada a finales de 2008 ya ocupaba 250 hectáreas con 2.520 seguidores solares según los registros municipales y de la DGEG de 2024, nuevos proyectos aumentan la huella territorial. La Central Solar de Alqueva con 570 hectáreas, el proyecto Cristóvão Colombo I con 895 hectáreas y la central flotante suman cerca de 1.700 hectáreas previstas, equivaliendo a casi el 2% de la área total de aquel municipio alentejano.
El mito de la destrucción total frente a la realidad estadística
La percepción pública dominante apunta a la idea de que las centrales solares están diezmando y engullendo la generalidad de las tierras fértiles y agrícolas del Alentejo, generando alertas constantes por parte de asociaciones cívicas y ambientales. Un informe de investigación de Amnistía Internacional publicado en 2023 alertó sobre el hecho de que múltiples megaproyectos avanzan sobre áreas de Reserva Agrícola Nacional (RAN) yェ implican la tala prevista de cientos de miles de árboles, incluyendo 1,5 millones en Santiago do Cacém.
En sentido similar, la asociación ambientalista ZERO denunció en 2023 la afectación directa de suelos de la Reserva Agrícola Nacional y de la Reserva Ecológica Nacional (REN), además de la destrucción potencial de encinares y alcornocales en centrales instaladas en municipios como Portel, Santiago do Cacém, Vidigueira y Ferreira do Alentejo. La flexibilización legal introducida por el Decreto-Ley n.º 72/2022, que eximió de control previo municipal a las centrales con menos de 1 megavatio y limitó el poder de las corporaciones locales, alimentó el debate sobre la pérdida de soberanía local.
Sin embargo, cuando se cruzan los datos estadísticos globales, la realidad dimensional se aleja de la narrativa de ocupación total. Conforme subrayan conjuntamente el INE y la DGEG en los análisis de 2026, incluso si la totalidad de las cerca de 20 mil hectáreas propuestas en el mapa de aceleración de las ZAER llega a ser efectivamente ocupada por paneles solares, ese valor representará menos del 1% de los más de 2 millones de hectáreas de Superficie Agrícola Utilizada existentes en toda la región alentejana.
El relieve regulatorio y lo que se decide a continuación
La discrepancia entre el impacto visual local y la expresión estadística regional se explica por la forma en que la planificación territorial ha sido conducida. La Estructura de Misión para las Energías Renovables del Ministerio del Ambiente aclaró en 2026 que la inclusión cartográfica en el mapa del PSZAER no equivale a una aprobación automática de proyectos, manteniéndose la obligatoriedad de cumplimiento de evaluaciones de impacto ambiental y de compatibilización con los Planes Directores Municipales.
En el plano legislativo, la orden conjunta de la APA y de la DGEG emitida el 15 de marzo de 2022 determinó la dispensa de apreciación previa de Evaluación de Impacto Ambiental para centrales solares agregadas de hasta 12 megavatios fuera de áreas sensibles, agilizando procesos pero transfiriendo el escrutinio a las fases de licenciamiento industrial y de emisión de licencias de explotación por las autoridades competentes.
Para quien vive en los 47 municipios del Alentejo, la cuestión dejó de ser la falta de espacio agrícola global y pasó a centrarse en la concentración local de proyectos. La transformación paisajística y la presión sobre los recursos hídricos y de suelo fértil continúan manifestándose de forma aguda en municipios específicos del Alentejo Central y del litoral, donde la proporción de ocupación municipal supera largamente la media inferior al 1% registrada a escala de toda la región.